La parroquia en la que nos casamos hace cursillos matrimoniales de sólo tres sábados. CreÃa que eran cuatro sábados pero al final resulta que son sólo tres. Ayer fue nuestra primera cita. 50 parejas en el salón de la iglesia. Un cura con un micrófono pegándonos la bronca porque decÃa que la inmensa mayorÃa estábamos allà por obligación. Yo, que hasta me confirmé, entiendo los cursillos como una especie de catequesis en la que te recuerdan todo lo que aprendimos de pequeños, pero de una forma muy rápida y centrada en el matrimonio. Yo, que no tengo ningún problema por ir a los cursillos, al contrario me gusta porque me hacen pensar y meditar, me quedé anonadada. Ya se que hablaba por muchos otros que se pasaron la hora hablando, pero me dio vergüenza ajena.
El primer dÃa hablamos (habló él y cuatro más de nosotros porque nadie se atrevió a abrir la boca) sobre lo que significa ser cristiano, donde reside la fe y cómo lo demostramos. Y me resultó curioso que algo fuera tan sencillo y a la vez tan complicado. Se que hay muchas personas que no van a la iglesia por razones que ahora no viene al caso discutir, pero una hora de un sábado, durante tres sábados no creo que requiera mucho esfuerzo.
En otras parroquias los cursillos duran más tiempo, para algunos demasiado. Creo que tiene importancia recordar a los que nos casamos por la iglesia, cuáles son nuestras creencias y que debemos infundir en todos nuestros actos el amor y el respeto. Como muy bien dijo el cura anoche, amor tiene todo el mundo, sea de la religión que sea y que hay cristianos que no hacen las cosas con amor y siguen llamándose a si mismos cristianos.
Entiendo que para muchos supone pasar un rato escuchando hablar de temas que no les interesan, pero hay que hacer el esfuerzo, porque te casas para toda la vida y si lo haces por la iglesia es porque tienes fe, o porque tu pareja quiere que sea un matrimonio religioso. Sea por lo que sea, qué menos que prestemos un poco de atención y lo hagamos con ganas.









La verdad es que nunca me interesé mucho en el tipo de joyas que debería o no llevar el día de mi boda. Había leído, y supongo que quizás es un poco de lógica, que se puede llevar casi cualquier cosa con la condición de que no desluzca el conjunto de todo -vestido, peinado, maquillaje…-.