Acertar con el menú

Se acerca la hora del gran momento. Cuando elegisteis el restaurante o el hotel donde celebrar el gran evento, ya tuvisteis oportunidad de echar un vistazo a los menús que os ofrecían. Hasta es probable que parte de la decisión de decantarse por ese lugar fuera basada en los menús.

La elección del menú incluye desde los aperitivos iniciales, los platos principales, la tarta, el postre y aperitivos dulces y/o salados que se pueden ofrecer durante el baile. Habrá que tener en cuenta en parte los gustos de la mayoría de vuestros invitados. Si sois de gusto vegetariano, si preferís carne o pescado, etc.…

El aperitivo deberá ser ligero, una degustación de tapas. La mayoría de las parejas optan por incluir un maestro cortador de jamón y un escanciador de vino. El jamón lo cortará durante el aperitivo e irán sacando platos. Las bebidas incluirán con y sin alcohol (cerveza, vino blanco, tinto y refrescos). Procurad que el aperitivo inicial en el que los invitados esperan la llegada de los novios no se prolongue más de media hora, a los 20 minutos de estar ellos esperando, deberéis llegar vosotros. Será una llegada especial al estilo que vosotros queráis, con música, con algún baile típico. Hacer esperar a los invitados más de 30 minutos es de mal gusto, la mayoría de las señoras llevan tacones prácticamente insoportables, pensad en lo que os gustaría esperar a vosotros si fuerais invitados.

La comida. En la mayoría de las ocasiones será cena, aunque puede que sea almuerzo. En el caso del almuerzo, podréis incluir algo más de comida. En el caso de la cena, siempre puede optarse por algo más ligero. Os ofrecerán poner un plato de pescado y uno de carne, con un plato intermedio (como un sorbete) para cambiar los sabores. Anotad si tenéis invitados celíacos, vegetarianos o que simplemente no toleren el tipo de carne o pescado que incluís en vuestro menú, deberéis indicarlo en el restaurante, apuntarlo en el denominado “sitting” (la colocación de los invitados en sus respectivas mesas).

Detalles a recordar:

- Haréis una prueba de menús a un mes de la boda. No os precipitéis y elegid pensando en vosotros y en vuestros invitados.

- El día de la boda no tendréis mucho hambre (o puede que todo lo contrario), por si acaso, delegad tareas entre los invitados más allegados, como primos cercanos o tíos, para que se aseguren de que el vino es el que pedisteis y que todo está exquisito.


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