Quizás empezaste a planear la boda, y de repente un descuidín y hala! ya sois tres en el equipo. O quizás te has quedado embarazada recientemente y queréis formalizar vuestra unión antes de que nazca vuestro hijo. En cualquier caso, no debería haber ningún motivo por el cual no puedas disfrutar de la boda soñada cuando estás esperando la llegada de un bebé.
No es una imagen muy común, desde luego, pero no por ello ha de ser denostado ni criticado. Ya van quedando atrás los tiempos de expresiones tan soeces como ‘casarse de penalti’ (aunque aún haya quien las use, generalmente para referirse a personas que no son de su círculo; en caso contrario, sólo se tilda de ‘accidente’. Hipocresía nuestra y del lenguaje).
A efectos prácticos, y dado que ya la prisa por casarse debido a la presión social no es lo que era, muchas futuras novias prefieren posponer la boda al nacimiento de sus hijos, porque lo cierto es que encontrar atuendo de novia con un cuerpo tan cambiante en tan poco tiempo es todo un reto. Pero como ya digo, si ya los planes están avanzados y no se desea echar marcha atrás, lo suyo es que tuviéramos opciones donde elegir. La verdad es que buscando en internet no he sido capaz de encontrar una marca española dedicada exclusivamente a este negocio; pero hay una empresa de productos de maternidad y del bebé que ofrece algún modelo, como Nabel. Son modelo sencillos, pero muy bonitos, y muy asequibles a la vez. Por la información contenida en la página, me parece que sólo tienen comercio por internet, pero explican muy bien cómo va el sistema de compra, pago y envíos. También encontré otra, Migezan, que aparte de vender por internet, también tiene algunas tiendas, en Canarias, Valencia, Sevilla y Granada.
En Estados Unidos hay una mayor oferta de este producto, claro está, y surgiendo más cada vez poco a poco en los últimos años. Hay estudios hechos allí que cifran las novias premamá en 1 de cada 6 novias, y era una cuota de mercado sin cubrir, porque la solución que tradicionalmente se le daba a una novia futura mamá era comprar un vestido de líneas amplias y dos tallas mayor que la suya para ajustar después. Pero cualquier novia que haya tenido problemas de talla con su vestido sabrá que retocarlo para que quede bien y todo en su sitio no es tarea fácil. Todo depende del cuidado y la maestría de quien te hace esos retoques. Porque si se quiere tirar por el camino fácil, al final queda una chapucilla (doy fe).
He encontrado la página web de una chica llamada Jessica Iverson, Marternity Bride, que comenzó su negocio tras su propia experiencia: embarazada e incapaz de encontrar nada, compró un ‘vestido-saco’ por internet que se le caía por todos lados, y decidió dedicarse a que las mamás embarazadas lucieran preciosas el día de su boda. Si entráis en la página, veréis que tiene modelos muy, muy bonitos, y tremendamente asequibles.
Yo he comprado ya muchas y diferentes cosas por internet (entre ellas, complementos de novia), pero nunca ropa aún, aunque especialmente en Estados Unidos tengo varias amigas que lo hacen regularmente, y siempre han dicho estar satisfechas. Supongo que por un lado hay que considerar, como en toda compra por internet, la confianza y seguridad que ofrece el negocio que lo oferta; y si se toman las medidas del cuerpo en condiciones, no debería haber más problemas que cuando te lo hacen aquí en cualquier tienda.
No renuncies a estar guapísima el día de tu boda si estás camino de ser mamá. Como ves, no hay una oferta aplastante, pero se puede acabar encontrando algo bonito. Ah, y ENHORABUENA DOBLE!!