Cosas que hacer después de la boda: la tintorería!
Pues sí… a mi ya me da vergüenza hasta decirlo… hace 9 meses que me casé, y aún no he llevado mi vestido a la tintorería!
Bueno, en rigor he de decir que sí hice intento de llevarlo. Pero al sitio al que se me ocurrió llevarlo empezaron a ponerme pegas, con que si el fajín era de color y podía desteñir, que si no me aseguraban que las florecitas que van cosidas no se pudieran desprender… además, la chiquilla que me atendió no debía tener muchas luces, porque mira la etiqueta interior del vestido y me dice ‘Es que fíjate que morro tienen las casas de novia, pues ¿no van y advierten que ellos no se hacen responsables de lo que les pueda ocurrir a los vestidos con la limpieza??’. Y yo pensaba, pero alma de Dios, si los que lo limpiáis sois vosotros, no tendréis que ser vosotros los responsables de no cagarla?? Como no me daba ninguna confianza, decidí no dejar allí el vestido. Creo que me pedían 70 y tantos euros.
Hablando con otras novias, vi aliviada que había muchas ‘tardonas’ como yo, que, simplemente, lo habían ido dejando. O alguien se había ocupado de ello por ellas, generalmente sus madres (ay, que haríamos sin ellas incluso después de casarnos! :)). Y alguna que finalmente lo llevó a un sitio donde le daban una confianza total y se lo dejaron impecable, pero le llevaron 200 eurazos.
Por otro lado, una vecina mía, lo lavó en casa! Su madre le frotó un poco el bajo, que es lo que más sucio estaba, lo puso en un programa de prendas delicadas, creo, y salió perfecto, me dijo. Yo ya no sé si me atrevería a tanto
si supiera que hay riesgo cero de no pifiarla, lo haría, pero me da un poco de cosilla. Así que al final supongo que le quitaré las dos puntadas que sujetan el fajín, y lo llevaré a otro sitio que me de un poco más de confianza.
Luego, para guardarlo será otro problema, porque yo en mi casa no tengo sitio en ningún lado, la verdad… algunas novias me han dicho que muchas lo tienen guardado en el canapé de la cama. Pero yo aún no tengo tampoco de eso, así que no sé qué voy a hacer con él…
Qué diferencia con el traje del novio, que lleva ya limpito y guardado desde un mes después de la boda. Aunque todavía tenemos que llevarlo a la casa donde lo compramos para que le arreglen el largo de la chaqueta para adaptarlo al largo de un traje de calle.
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