Emoción tras emoción
Quienes se han casado siempre lo comentan, es bonita la boda pero lo mejor son los preparativos, ese tiempo de espera, entre dulce y amargo. Hoy he leÃdo y escrito en el foro de Nuvisystem en el decálogo que tienen preparado. Cómo nos conocimos, como decidimos casarnos… La verdad es que nuestra historia tiene detalles románticos, aunque a mi ni me pidieron casarme con un anillo ni se pusieron de rodillas, después de dos años juntos, vimos que habÃa llegado el momento.
Y leo a las demás, contando sus historias de las bodas y escucho a otras amigas que cuentan como son sus preparativos: no consigo dejar de emocionarme. Pensar en los detalles, en las emociones que sentirán nuestros invitados, nuestras familias y nosotros, me hace sentir un mariposeo en torno al corazón y humedad en mis ojos.
Me pregunto: ¿Seré capaz de llorar poco ese dÃa? Reconozco que soy bastante llorona, pero no quiero aparecer en todas las fotos con la lagrimita. No hay que ser tremendistas. Y tampoco quiero controlar todas las emociones que tenga. Estoy deseando que llegue el momento de entrar del brazo de mi padre por la iglesia, y verle a él en el altar esperándome, con su medio sonrisa. Él estará nervioso y ansioso por verme y yo estaré deseando llegar.
Es el momento más emotivo de todas las bodas, cuando el novio ve a la novia y, aunque yo quiero que la gente me mire a mi y diga: ¡Qué guapa!, creo que deberÃan mirarle a él, a ver que cara pone. No es un hombre muy expresivo, pero se le nota todo en su sonrisa.
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