¿Es necesario casarse?
No hay respuesta fácil a esta pregunta. Seguramente, lo más apropiado sería un ‘DEPENDE’. Un ‘depende’ de muchas cosas.
Mi idea siempre ha sido que el amor verdadero no depende de una firma. Yo no voy a querer más a nadie por firmar un papel: eso tiene que ser previo. A partir de ahí, casarse es una OPCIÓN, no una obligación. Si hay verdadero amor y compromiso, no es necesario, y al contrario: si el amor no tiene calidad, un bodorrio no va a hacer que dure más.
Para mi, casarme ha sido algo emocional y práctico, a la vez. Emocional porque, aunque estaba absolutamente segura de mis sentimientos y mi nivel de compromiso y del de mi compañero, casarnos nos parecía refrendar todo eso. Sentíamos que queríamos hacerlo, sin que ninguno de los dos fuera ‘arrastrado’ por el otro, sin más.
Por otro lado, estaba la parte práctica. Para nosotros, casarnos era también sinónimo de mayor seguridad en muchos sentidos. Yo sé que mucha gente cree que ser pareja de hecho te da los mismos derechos que ser un matrimonio, y aunque yo no soy una experta en el tema, tristemente, me parece que aún no llegamos a ese nivel de equiparación en España. Empezando porque ni siquiera en todos los ayuntamientos tienen registros de parejas de hecho, y en algunos ni saben lo que son (y hablo de alguna capital de provincia…).
Es verdad que los derechos de los hijos están ahí para todos los hijos, pero luego, en temas de pensiones y herencias, aún no está todo dicho. Y esto es llegar a la parte económica del asunto, y que el amor no es dinero, y todo eso, ya lo sé. Pero sólo al que le toca el trago de enviudar ’sin papeles’ sabe lo difícil que es quedarse con una mano atrás y otra delante, vérselas canutas para conseguir una pensión o ver cómo los bienes de tu pareja pasan a manos de la familia política, que tiene más derechos que tú. Sobre todo, después de muchos años reuniendo un patrimonio en común, o ayudando a crecer el que previamente existía por separado.
Todo esto sin hablar del aspecto religioso, si uno es creyente. Porque hasta ahora me he referido a casarse sin más, de cualquier forma. Pero las personas creyentes y/o practicantes de una determinada confesión pueden estimar absolutamente necesario cumplir con los preceptos de la misma. Y esas ya son razones diferentes. No me parece que sea la situación mayoritaria hoy en día, pero ahí está.
Al final, lo más importante es que la pareja esté de acuerdo y sea un deseo mutuo. Hay pocas cosas mas terribles que arrastrar a casarse a alguien, que por los motivos que sean, no quiere hacerlo. Merece la pena ser sincero y saber si las expectativas para el futuro son las mismas.
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.









Leave a Reply