La luna de miel
Creo que la luna de miel me hace tanta ilusión como casarme. Llevamos viviendo juntos dos años, así que la única diferencia entre el 26 y el 27 de septiembre de 2008 será que habremos firmado que queremos ser un matrimonio para toda la vida.
Mi pareja y yo no viajamos mucho. Los sueldos no nos dan para tanto y mucho menos teniendo en cuenta que cada mes o dos meses vamos a ver a su familia. Entre gasolina y otras cosas, pues gastamos el presupuesto del mes dedicado al ocio. Así que será todo un acontecimiento.
Habíamos barajado varias posibilidades. La verdad es que las agencias te dan todo tipo de posibilidades. En principio queríamos ir dos días a Nueva York y cuatro a Disney World. Pero se nos salía de presupuesto, unos 6000 € en total (incluyendo comidas y gastos varios como entradas, recuerdos, etc…).
Sin embargo, mi pareja tiene una novia muy previsora y guarda todo folleto que encuentra. Y nos topamos con uno de cruceros que realmente nos sale por la mitad, comida, bebida y excursiones incluido. Nos apetecía ir a Italia. Y no nos gusta mucho lo de hacer y deshacer maleta, teníamos claro que no queríamos un circuito.
El crucero tiene muchas ventajas, es como ir con el hotel a cuestas, no deshaces maletas y te garantizan ocio ilimitado. Como desventaja es el poco rato que tienes para visitar ciertas ciudades. En realidad sólo estaremos unas horas en Roma, Florencia, Nápoles, Malta y Túnez, pero eso nos servirá para abrir boca y preparar futuros viajes. Sobre todo por Italia que creo que no hay que perdérsela.
Por cierto, hemos reservado ya el viaje. Queríamos una suite exterior, y quedaban ya sólo dos (quedan nueve meses para el crucero). Así que hay que ser bastante previsor porque si no nos hubiéramos quedado con un camarote interior bastante pequeño, que está bien si ya has ido más veces en crucero o no es tu luna de miel.
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.









Leave a Reply