Las flores de mi boda
Faltan 233 días para mi boda. No los he contado, pero el gestor de bodas de Nuvisystem me lo recuerda. Pues a ocho meses de la boda, me he acercado a una de las floristerías que hay cerca de donde vivo. Por cierto, conocen a mis padres y el muchacho se ha puesto muy contento de que me casara. Me ha preguntado si ya he hecho mi prueba de vestido, de peinado y de maquillaje. La del vestido la tengo hecha, pero la de maquillaje no. Es un poco pronto según hablé con la peluquera.
El propietario de esta floristería es alguien con más de diez años de experiencia en esto de las flores y está especializado en adornos florales para grandes eventos, como las bodas. Conoce la iglesia donde nos casaremos y me ha explicado que el cura no tiene inconveniente en que pongamos flores (nueve centros me ha dicho que podemos poner) pero que no le deja que se ponga alfombra ni lazos en los bancos. Ya se algo más para cuando hable con él.
En cuanto a mi ramo, le he dicho que voy muy andaluza, que sé que estilo de peinado quiero, un moño andaluz con ondulaciones. Que llevo peineta y mantilla. Y que me gustaría incluir el naranja en el ramo. Ya hemos dicho en otras ocasiones que el maquillaje y el tono de piel de la novia, así como el color de pelo, condicionan el color del ramo. Soy morena y de pelo oscuro, así que el naranja irá perfecto, pero es muy importante que mi maquillaje sea en tonos tierra y no lleve tonos pastel, como el rosa.
Así que hemos dado un paso más hasta el gran día. En agosto concretaremos los colores del ramo, los ramilletes de los hombres, las flores del coche, las de la iglesia y los adornos florales que pondremos en casa de mi madre.
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