Otoño Romántico
Un festival de ocres y amarillos van a teñir pronto nuestros campos. Los cielos se limpian y despejan con las primeras lluvias. Y las novias que han elegido esta época del año para contraer matrimonio se van a teñir del romanticismo y la melancolía propia de esta estación.
Los diseños nupciales también se adaptan al otoño. La línea romántica y vaporosa inunda los ramos. La sencillez de las formas se mezcla con líneas y flores majestuosas en composiciones en las que predominan las transparencias. Lejos quedan esos ramos de novia, con tallos, que intentan dar un aire natural a las novias. No se llevan los "manojos" de flores. La sofisticación sentimental romántica prefiere elementos elaborados que realcen la imagen de la novia. Ramos técnicamente depurados con líneas bien definidas.
Una de las novedades de esta temporada es la introducción en el ramo de gasas, tules y otras telas en armonía con las del traje de novia o, para dar un toque de impacto visual, en contraste de color, jugando siempre con la vaporosidad y caídas de las mismas.
Las flores en otoño son más abundantes y duraderas que en el verano por lo que a la hora de elegir tenemos una gama más amplia de variedades y colores. Las flores sofisticadas por su forma, su perfume o su color serán las reinas de este otoño. Alstroemerias por sus colores jaspeados, Freesias y Gardenias por su delicado perfume, Oncidium, una orquídea en miniatura, o Lisianthus, de flor grande, por sus formas, Muscari y Ornitogalum trabajados de forma minuciosa, por su originalidad, son algunas de nuestras recomendaciones para este año. Y, por supuesto, nunca hay que olvidar a las rosas en algunas de sus variedades como Dalila (color lila rosáceo), Jacaranda (de color fucsia y muy perfumada) o Tequila (una rosa de color pasional) ya que siempre hay una para cada carácter y personalidad de la novia.
Las esparragueras y las hiedras, las hojas de roble, Limonium, Statices y Million Star complementan la gama de elementos naturales de acompañamiento a la flor que permiten crear transparencias muy románticas. También es interesante el empleo de verdes liofilizados que darán una pincelada sofisticada al ramo.
En la decoración de iglesias es recomendable utilizar colores otoñales que revivan la elegancia del romanticismo. Los arreglos de formas limpias con profusión de verdes o, si nuestra boda es el campo es recomendable el empleo de elementos más rústicos y, a la vez elegantes, tales como parras o frutas (uvas, naranjas, manzanas) de la zona.
Una recomendación a las novias de otoño: dejad que la caída de las hojas os invada del romanticismo que tiene en sí vuestra boda.
Jaime Sánchez
FLORIDEA
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