Presupuesto
Cuando nos planteamos embarcarnos en la celebración de nuestra boda, todos, desde los que quieren algo sencillo a los que quieren tirar la casa por la ventana, tenemos que hacer números.
Los primeros no tendrán que hacer muchos si ‘realmente’ lo hacen sencillo. Porque os aseguro que yo intenté que no fuera una cosa del otro mundo, y acabé gastando bastante más de lo que pensaba.
En lo que nunca se nos fue el presupuesto fue en el banquete, porque esa era la única cosa en la que estábamos dispuestos, dentro de nuestras posibilidades, a gastarnos lo que fuera. Y una vez que elegimos el sitio, el menú y los extras todo nos cuadró perfectamente. Y para pagarlo, teníamos suficiente mucho antes de que llegara el día de la boda.
Yo entiendo que habrá gente a la que esto le parecerá una tontería. Unos porque tengan la suerte de que alguien corra con ese gasto, y otros porque confían en la ‘generosidad’ de sus invitados. Pero seguro que más personas podrán contar experiencias de novios que, para pagar el banquete, se han tenido que poner a contar el dinero de los sobres antes de poder dejar el local. Con el correspondiente bochorno cuando, en algún caso, han visto que no les llegaba. Y han tenido que ir en su socorro varios familiares o amigos para poder ‘terminar’ de pagar la cuenta.
Es obvio que cuando se corre la voz, los protagonistas quedan bastante malparados. Sé que hay gente que piensa que esto es fácil de solucionar pidiendo un crédito, pero, no sería mejor ahorrar durante un tiempecito y atenernos a nuestras posibilidades, que comenzar (aún) más entrampados nuestra nueva etapa como pareja?
You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0 feed. You can leave a response, or trackback from your own site.









Leave a Reply